jueves, 21 de julio de 2011

Días...

En días como hoy, no es nada fácil escribir. Dicen que la inspiración llega en cualquier momento, veré si mientras lo intento, aparece.
El tiempo ha pasado, los colores han cambiado, nuevos olores, nuevas formas, nuevas historias, nuevas vidas, nuevas personas se cruzan en mi camino, y pareciera que tuviera una predisposición a cerrar todas las puertas y hasta la más pequeña de las ventanas.

Dejar pasar las mejores oportunidades, dejar ir siempre a las mejores personas, a aquellas que valen, aquellas que están ahí sin ningún interés, se ha convertido en mi especialidad, en mi nuevo hobbie, solo que sin querer, solo que después, como siempre después.... viene la culpa.
A veces me pierdo, no me reconozco.... luego me reencuentro y vuelve todo al equilibrio de siempre, ese equilibrio que a veces me mata , y que otras veces tanto anhelo.

Hoy,  soy culpable, de una vez más dejar pasar "lo mejor", lo mejor en este momento, pero si es que tan solo pudiera mentirme un poco, si tan solo pudiera cambiar ciertas cosas con un algo de voluntad, pero en la vida hay cosas en las que la voluntad y las buenas intenciones no bastan.

Me mata ver el daño, el dolor, en los ojos de los niños, de las niñas, de los adultos y de los viejos. Con el tiempo me he vuelto más sensible, sin embargo he aprendido a llevar mejor las cosas, a ocultar mejor, a saber contener.... el problema es que no he aprendido a contenerme a mi misma.

La ternura en los ojos de los niños y personas en general siempre me han matado por dentro, y como me dijeron una vez: "tienes ojos de mantequilla"  se derriten cuando sientes ternura. últimamente se me derrite el alma, y se me encoje el corazón al ver la maldad que puede existir en el mundo, los malos entendidos que se pueden dar, y todo aquellos que provoca que se opaque el brillo de los ojos de las personas, sobre todo de los niños.

Solo queda sacar fuerzas de donde no las hay, siempre me he obligado a ser fuerte, pero en momentos como este, en el que me encuentro sola, me doy la chance de ser quien soy, alguien que llora una vez al mes, sobre todo cuando hace frío.-
                                           

viernes, 15 de julio de 2011

Necesitando...

En días como hoy anhela más que de costumbre su prescencia.
La lluvia es cada vez más helada, el cielo más gris, y por más que ella se rodea de gente, pareciera estar sola, sola si no lo tiene a su lado.
Es extraño eso de llegar a necesitar tanto a alguien y es que ella solía ser alguien independiente emocionalmente, solía acostumbrar no necesitar de nadie para sentirse feliz... hace mucho que no sentía esa necesidad.
A ratos se siente tonta, quisiera recuperar a aquella más indiferente, fría, dura... más fuerte. Pero no puede esconder su esencia, el tiempo, el destino o lo que sea, han echo que vuelva la de siempre, quizás 
un poco más madura, pero la misma al fin y al cabo.

La golpea la indiferencia de aquél, la bota a menudo los cambios de ánimo, el no saber a que atenerse, el no saber como actuar. Quisiera poder entregar todo aquello que tiene dentro, quisiera entregar una caricia sin pensar en como reaccionará, si la recibirá o la rechazará; quisiera entregar un beso sin pensar, quisiera entregar todo sin tener que pensar después, sin tener que sentir ese peso en el alma.Sin embargo, asume con gusto, con cariño, con ternura ese peso, un peso...dulce.

jueves, 14 de julio de 2011

Inicio

Inicio... un inicio que lleva su tiempo, un inicio que prácticamente se está borrando, que con esfuerzo recuerdo, algunas imágenes vagas. Sin embargo, hay algo que por más que pasen los días, las semanas, los meses y los años, no se borra, y ya comienzo a dudar si desaparecerá. Esa sensación, entre una mezcla de tranquilidad, confianza, protección, pasión, ternura, complicidad y un sin fin de sentimientos que se me hace un poco indescriptible, ya sea para bien o para mal, dejaron una huella que jamás imaginé.
No entiendo, cada vez que le lanzo una palabra, una pregunta al tiempo, este me responde con eternidades. Es verdad, me he echo la paciente, la comprensiva y sobre todo la fuerte, he tratado de ser alguien que realmente no conozco, dejando atrás a la verdadera...¿Cuando sucedió esto?, no lo sé, seguramente la dejé en alguna esquina rota, en algún bosque, desierto o simplemente en algún lugar donde no me alcanzara y me dejara comenzar de nuevo. Pero creo que ella es más fuerte, más rápida... a menudo pareciera que me alcanza y se apodera de mi, hace que me vuelva pensativa, algo melancólica, como si añorara algo que he perdido hace algún tiempo y por más que me he esforzado, no logro encontrar.